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La Coctelera

recalcitrante

A veces me topo con palabras.  Como si fueran entidades
sólidas, vivas.  Palabras que a veces no he escuchado desde hace
tiempo.
Hace unos momentos, luego de engullir, golosa, más almendras
acarameladas de las que debía, me remordió la conciencia y el
aroma de un par de naranjas que desde hace días traje a que me
hicieran compañía.  Con determinación ataqué a la más
cercana.  Hendí uña, mango de cuchara, y hasta tijera. 
Al fin logré despegar un pedacito de piel, debajo del cual esperaba
deslizar mis dedos (generalmente hábiles en eso del despellejamiento
naranjístico).  Pues no.  La piel se ha ido rompiendo a
pedacitos minúsculos, que se empecinaban tercos en quedarse
adheridos a la (a estas alturas ya muy deseada) fruta.  Para
más, en lugar de despegarse limpios, o dejaban esa capa amarga que
tanto placer le quita al comer de la naranja, o se llevaban un pedazo
de pulpa.  Pero excedí a la naranja!  O eso creí. 
Cuando, ya pelada, intenté desgajarla, me ofreció resistencia casi
humana, los gajos saliendo más rotos que enteros, la pulpa
amenazando notas, pantalón, camisa, teclado, compañeros de
oficina.  Igual, no hay naranja que me gane en terquedad, así
que apresuré un buen pedazo a mi boca (el gran tamaño no por
elección).  Inmediátamente reconocí el error...  Por
suerte ocupo el lugar al lado de la ventana, y pude evitar el baño
anaranjado de mis colegas.  Pero no la burla atónita de mis
vecinos.
Esta fue, sin duda, una naranja recalcitrante.

la era del miniblog... quizás así sí?

Con paso tímido me acerco a esta página blanca, un poco
amenazante, que me promete eficientes vías de desahogo.  Como
tántos otros posts, éste es un poco una prueba.
Anoche soñé uno de esos sueños que casi me convencen de la
existencia de universos paralelos.  Allí estaban un par de
personas que conozco en éste, lo cual me hace pensar que no fue una
visita a otro universo, sino un sueño comunitario, una conjunción
universaria.  Todo (las casas, el clima, los sonidos, los aromas,
los sabores) es un poco distinto a mi alrededor, mas sin embargo
demasiado conocido como para ser producto de mi imaginación.  O
será que la confianza en el derredor también es producto de mi
imaginación?
Será que estoy de vuelta en mi antiguo universo?  O soy
otra?  Eso es lo malo de tener una imaginación tan vívida... 
Cómo he de estar segura...
P.D.  Gracias, Iñaki!  Tú siempre dándome
ánimos!

Un beso para Rawaki

Desgraciadamente una de mis buenas noticias de los últimos meses, tiene una secuela muy apropiada para mi blog... Un beso de aguamala para Rawaki. Rawaki es lo que llamé paraíso encontrado: la reserva marina más grande del mundo.

Bueno, resulta que gracias al calentamiento global cambio climático (y éste probablemente gracias a nuestros excesos consumistas) Kiribati, el país al que pertenece Rawaki, va a desparecer. Y no por ser invadido por otro país, ni como cualquier otro país que en algún momento también desaparecerá pero en ciento o miles de años, no. Se estima que para fines de este siglo no quedará parte habitable de este archipiélago, según un artículo publicado en la revista Nature el 6 de Junio.

Organizaciones internacionales han comenzado la extraña tarea de buscar una nueva residencia para los más de 100 mil "refugiados climáticos" que se irán generando en las próximas décadas, como primera opción se han volcado a Nueva Zelandia. Más allá de las tragedias personales (vivir en Nueva Zelandia no parece ser tan malo, a menudo he escuchado que la gente ahí vive muy feliz), me preocupa el destino de Rawaki. Sabemos con más y más certeza que tales reservas marinas son fundamentales para el funcionamiento global de los mares, pero aun have falta mucha inversión y monitoreo para evitar que las destruyamos. ¿Quién va a encargarse de cuidar Rawaki? ¿Dónde lleno las planillas para apuntarme?

Por cierto, la bandera de Kiribati parece tener poderes pitonísicos.

una entrada políticamente incorrecta? o una simple perorata? o ambas?

Sí, ando perdida. Extraño esa época en la que escribía, tonterías o no, en este espacio. He intentado analizar mi ausencia, varios factores parecen explicarla. Algunos de caracter psicológico y, espero, transitorios, que no necesariamente debo discutir aquí. Otros de carácter sociológico, que quizás sean más relevantes.

Uno importante es lo que llamaré incremento en la cantidad de información. Google Reader (o cualquier otro RSS feed) ha hecho posible que nos enteremos de una enorme cantidad de cosas, que son o creemos son relevantes y/o interesantes. Primero, el escaso tiempo libre que tengo se me vá en leer sobre cosas que, al menos inicialmente, me parecieron importantes (e incluso esperé fueran inspiraciones para escribir aquí), desde literatura hispanoaméricana hasta la construcción de casas ecológicas en sitios tan improbables como Dubai o Islandia, pasando por las últimas polémicas en torno al ambiente, la política ambiental de China o la India. Sí, encuentro cosas interesantes. Pero la mayoría ya están ahí, no tengo que repetirlas. O de hecho, ya están repetidas. A menudo le pongo estrellitas a noticias que quiero re-leer o comentar, les añado un tag "blog". Y ahí están. Esperando a que otros de los factores arriba aludidos hagan espacio. Otro aspecto importante es la saturación. Hay tantas cosas nuevas, que ya ni sé lo que es importante ni lo que me interesa. Sé que no es posible hablar de todo, y nunca termino de saber qué escoger.

Bueno, hoy las condiciones son perfectas. Gracias a ruidosas remodelaciones en donde trabajo, es imposible sentarse a usar la cabeza, lo cual tuve que hacer hoy. Así que estoy en el balcón (el único sitio por debajo de 30 grados, por los momentos) aislada del mundo gracias a la miríada de gritos de nosecuantas especies de pájaros. Terminé lo que debía hacer, pero me ha dejado exhausta como para continuar. Así que a visitar el Google Reader.

Ahí me entero a través de Papel en Blanco que la Ministra de Igualdad de España (sí, sí existe tal ministerio...) ha propuesto una Biblioteca por y para mujeres. En vez de comentar en Papel en Blanco, decidí hacerlo aquí. ¿Es que no va a acabar, esta tontería de separar a las mujeres del resto de los seres humanos? Más aun, si la reivindicación de los derechos de la mujer quiere tener algo de respeto, no debería caer en los mismos errores cometidos por sociedades u organizaciones dominadas por el sexo masculino, como eso de excluir a personas basadas en su sexo, que le dieron origen. ¿O es que las mujeres sí tenemos derecho a ser elitistas? Sin entrar en discusiones sobre si debemos ser completamente iguales o no, creo que el movimiento feminista, o como quiera que se llame en estos tiempos, debería operar en una forma un poco menos sexista, al menos si quiere promover la igualdad.

El artículo, que encuentro -como siempre en Papel en Blanco- muy bien escrito, pasa a discutir agravios al lenguaje en nombre de la "correctitud" política (o corrección política, que es como he encontrado el término oficial... aunque corrección política suena más a corregir a los políticos, lo cual dicho sea de paso no estaría nada mal), relacionados con la muy de moda igualdad de género. Como mujer trabajando en un área muy competitiva y tradicionalmente dominada por la presencia masculina, me parece que gastar tiempo y recursos en cambiar la gramática, o, en algunos casos, venir con vocablos o frases artificiales y engorrosas es una tontería. Mucho más importante es que se respete a cada mujer y a cada hombre por sus valores individuales, que cada quien acepte sus limitaciones y desventajas, sean o no ligadas a su fisiología. Como biólogo (o bióloga, si lo prefieren) y como mujer me parece un absurdo intentar ignorar las grandes diferencias entre ambos sexos. En ves de ocultarlas y pretender que no existen, deberíamos enriquecernos de la variedad que generan, cooperar hombres y mujeres que así nos convertimos en superorganismos.

Como concluye Paolo Fava en su artículo, "Si se confía igual en el médico que la médico, se respeta igual al policía que a la policía y gana las elecciones igual el presidente que la presidenta, la discusión sobre la vocal final no tiene base de realidad porque el hablante no la percibe." Al escuchar o leer pasajes políticamente correctos, lo que me viene a la cabeza no es que ahora sí somos iguales, sino más bien que somos tan desiguales que nos tienen que imponer la igualdad desde arriba.

Libérate, mujer!

Aventuras Botánicas V: Capparis spinosa, al Kabar, alcaparra. Una flor en boca.

A mi me gusta la pizza con flores. Y la pasta también. Y el desayuno después de una noche de copas. Y después de una noche sin copas, también. Y es que me encanta esa deliciosa flor que desde hace milenios acompaña tanta cocina: la alcaparra. Bueno, más que una flor es un capullo. Pero si la conversación les deja un momento para jugar con la comida, y tienen la suerte de encontrarse con una alcaparra en el plato (o si no, pues a buscarse una), ábranla con delicadeza y observen atentamente la cantidad de minúsculos estambres que se esconden en este cofre de sabor.

Esta delicia viene de un arbusto espinoso (aunque en algunos cultivares las espinas han desaparecido, ergo la variedad inermis, "desarmada"), originario, se supone, del oeste de Asia pero que desde hace milenios se cultiva en el Mediterráneo.

Los capullos se recojen en las mañanas de días secos, y cuanto más pequeños, más valiosos, ya que el sabor es más fuerte. Quizás también porque se ven más lindas, que las alcaparras grandes la verdad es que si uno no sabe lo bien que saben... ni se las comería. Si no se colectan, los capullos se transforman en una bella flor de pétalos blancos con tintes rosados y una gran cantidad de estambres purpúreos que rodean a un solo estigma (generalmente, a veces poseen varios).

Una vez polinizado (principalmente por abejas) el estigma se desarrolla produciendo un fruto también comestible, de sabor aun más fuerte y complejo que los capullos. Si uno no los recoge a tiempo, ¡las lagartijas se los comen! Y así dispersan las semillas.

En la mesa, las alcaparras (tanto capullos como frutos) se consiguen generalmente en vinagre o en aceite, ocasionalmente saladas (en cuyo caso hay que lavarlas antes de usarlas). Además de sus propiedades palatinas, a la alcaparra se le atribuyen propiedades diuréticas, carminativas, analgésicas, y, en general, purificantes. Será por eso que el cuerpo las pide cuando la resaca lo tambalea a uno.

Fuentes: Gernot Katzer’s Spice Pages, La Wiki.

Technorati: , ,

Rawaki: el paraíso encontrado.

Sí, en vez de paraíso perdido, las Islas Rawaki (también conocidas como Islas Fénix) se han convertido en el paraíso encontrado. En 2006, el gobierno de Kiribati creó una de las más grandes reservas marinas, el Area Protegida Islas Fénix (PIPA: Phoenix Islands Protected Area, 184,700 km²), y la primera en incluir zonas de océano profundo (ver noticia aquí). A finales de Enero, el área fue aumentada a 410,500 km², pasando a ser la reserva marina más grande del mundo (ver noticia aquí). Esta decisión no viene sin costos a corto plazo para los Kiribatianos, ya que gran parte de la pesca en el area protegida está (evidentemente) prohibida. Sin embargo, al servir de reserva (o como a muchos les gusta llamarlo, santuario) para gran cantidad de peces, la pesca en las restantes islas de Kiribati se beneficiará enormemente. Igual que la pesca en el resto del océano, ya que muchas especies pelágicas recrutan entre los colores y formas mágicas de los arrecifes de Rawaki.

Eso sí, ahora a ver qué tan bien se cumplen las vedas, lo cual es bien difícil de implementar en un lugar tan remoto. Parte de los costos de monitoreo y vigilancia los cubren Conservation International y el New England Aquarium.

Esta maravillosa noticia no viene sin su beso de aguamala. A pesar de lo remoto y protegido de los arrecifes de coral, y de que su estado fue declarado pristino luego de diversas expediciones (por ejemplo, en 2000 y 2002 por la NAI'A), los corales han comenzado a sufrir de blanqueamiento, una de las consequencias del calentamiento global. El reporte, resultado de una expedición en el 2005, no ha sido muy divulgado, y lo que se puede leer en la página de la PIPA es muy vago y lleno de optimismo. Espero ver más estudios confirmando tal optimismo.

Importantes son también dos mensajes de Rob Barrel, quien escribe el mencionado reporte. Él recomienda:
1. No esperar para ir a visitar los arrecifes, ya que no se sabe hasta cuando estarán allí.
2. Cambiar nuestro estilo de vida para disminuir nuestro efecto letal en el ambiente.

Si bien estoy completamente de acuerdo con la segunda recomendación, la primera la contradice totalmente: dejemos a los corales en paz, y, sobre todo, evitemos el derroche energético, la contaminación y descarga de CO2 que semejante viajadera representaría.

A mí me basta con que estén ahí. No necesito ir a verlos.

seis grados podrían cambiar el mundo

Mañana 10 de Febrero el canal de National Geographic van a mostrar un documental basado en el libro de Mark Lynas, Six Degrees: Our Future on a Hotter Planet. El libro (y el documental, claro) trata de escenarios plausibles en diferentes partes del mundo a diferentes temperaturas, todo ligado al calentamiento global. Yo no tengo tele, pero encontré mucha información presentada de manera espectacular en las páginas (en inglés) de la National Geographic. No soy muy amiga de este tipo de extrapolaciones, especialmente cuando se usan con fines políticos, pero me parece que en este caso no hay otra salida: todos tenemos que actuar lo más pronto posible. Al menos los resultados del calentamiento global ya no son una visión del futuro, sino que están entre nosotros (incremento en tormentas tropicales, temperaturas más extremas, enfriamiento de zonas tropicales, desertificación y fuegos en zonas templadas...).

Via Inhabitat .

celebración de colores y vida


Actiniae, de Ernst Haeckel 1904
Kunstformen der Natur

No he visto nada en este mundo con una mayor concentración de colores, movimiento, vida. Tímidas criaturas se asoman desde recodos diminutos. La luz, en permanente vaivén, ilumina de pronto un ojo curioso...

No he visto nada tan lleno de vida como un arrecife de coral.

Tampoco he visto nada que destile más desolación y penumbra que un arrecife muerto. Cual cementerio abandonado en una horrible pesadilla, o una película de terror con poco presupuesto, macabras sombras de vacío se esconden en los millones de recodos que antes acunaban vida y color...

Desafortunadamente más y más arrecifes mueren cada año, debido a la acción directa e indirecta de nuestras sociedades.

2008 ha sido declarado como Año Internacional del Arrecife (IYOR - International Year Of the Reef).

Como estoy tan lejos de los arrecifes, mi contribución será más bien virtual. Intentaré publicar una entrada semanal acerca de los arrecifes, su evolución, desarrollo, problemática y qué podemos hacer como individuos para que esa maravilla de la naturaleza nos pueda seguir brindando su belleza, protección y alimento.

Para cumplir mi cometido, necesito de la ayuda de todos ustedes: ¿qué les gustaría saber sobre los arrecifes?

Vía WWF