...por extrañas coincidencias, eso es lo que por años entendí en ese extracto de la conmovedora canción de Pink Floyd "Good Bye Blue Sky ". Misteriosamente, mi malentendido es muy apropiado (si bien no atolondrado) y quizás represente una especie de pre-adaptación mia a preocuparme por asuntos ambientales. El título de la canción también es muy apropiado para el malentendido... Si hubiera un hueco en el cielo (por ejemplo, uno hueco de ozono) le podríamos decir adiós al cielo azul.
Hoy se celebran 20 años del Protocolo de Montreal, el tratado internacional para intentar reducir las emisiones de substancias sospechadas de reducir la cantidad de ozono en la atmósfera. 191 países firmaron este tratado, considerado por Kofi Annan como "quizás el más exitoso acuerdo internacional hasta la fecha". De hecho, es uno de los pocos ejemplos de tratados que han sido adoptados de forma relativamente global.
Lo mejor de todo es que los resultados comienzan a verse. Instrumentos a bordo del satélite Aura de la NASA, que monitorean el perfil químico de la atmósfera, revelan que los niveles promedio de cloro están empezando a disminuir. Sin embargo, la disminución del hueco de ozono (que es a lo que se aspira), aun no se ha producido.
Es un páso hacia adelante, y, a mi manera de ver, nos muestra dos aspectos muy importantes:
1) Es posible trabajar unidos para remediar los desatres ambientales, pero
2) la recuperación ambiental toma mucho tiempo.
El hueco de ozono puede parecer muy lindo en la imagen de arriba. Pero sus efectos no se ven nada lindos. Los que tienen estómago fuerte y quieren ver algunas imágenes, pinchen aquí. OJO: es bien feo!




