Aventuras Botánicas I: Saúco, Sauco, Sambucus nigra
En tus ramas que ya verdean,
nubes.
Pronto aromas.
Uno de mis árboles preferidos de por estas altitudes es el Saúco (Sauco en Latinoamérica, aunque allá nunca lo ví en persona). Callado y humilde durante el comienzo de la primavera, nos asalta con su florear masivo cuando ya nos creemos inconmovibles al despliegue de la naturaleza.
Hace unos días comenzaron a florear aquí en Innsbruck, señal inconfundible de que la primavera se está decidiendo por días más cálidos. Me encuentro con varios, de todos los tamaños, durante mi camino diario (que es un soplo de vida). El primero que noté fue un ejemplar de unos cinco metros, con una fronda densa y grande, y una demostración floral impresionante. Las flores parecen pedazos de nube, parte de una escenografía teatral. Aun no huelen, pero pronto llenarán la brisa de un olor dulce, un olor que aprendí a identificar con la efervescencia del comienzo del verano, cuando el cuerpo se siente invencible, casi inhumano.
Según diversas fuentes, el Saúco es originario de Europa, pero se expandió hace mucho tiempo a Asia y África. Fue llevado a Norteamérica durante la colonia, y allí compite (sin mucho éxito, hasta donde pude encontrar) con dos especies nativas.
El Saúco está asociado a mitos y leyendas desde tiempos immemoriales. En contraste con la mayoría de los elementos naturales de los mitos, el Saúco tiene, simultáneamente, connotaciones positivas (pureza, claridad, casa de buenos espíritus) y negativas (muerte, enfermedad, atracción de demonios). En las tradiciones germánicas, el Saúco es la casa de una de las principales diosas (Göttin Holder, llamada Frau Holle en fábulas e historias), la que cuida las vidas de plantas y animales. Al menos de acuerdo a Christian Andersen, tiene bastante orgullo y un sentido profundo de la poesía:
... algunos me llaman Madre Saúco [Mutter Holunder], otros me llaman Dríade, pero realmente me llamo Memoria.
También es la casa de la diosa nórdica del amor, Freya. Entre los celtas es el "árbol de los Reyes". En varias historias / mitologías, el Saúco está relacionado a muertes (que si el arco que mató al Rey era de Saúco, o que si el arquero estaba apostado bajo un Saúco), y, se dice, la cruz de Cristo fue de Saúco, quizás dando pie a una leyenda que dice que este árbol magnífico sólo crece donde se ha derramado sangre.
Posiblemente esta esquizofrenia mitológica se debe a sus propiedades. Dándonos su cara positiva, el Saúco fortalece el sistema inmune, es bueno contra la gripe (tenerlo en cuenta en estos tiempos de la gripe aviar), el resfrío, la fiebre, la reuma; por sus propiedades depurativas es bueno para desintoxicar, aliviar los riñones, combatir el estreñimiento, las neuralgias y las inflamaciones, y purificar la piel.
Pero, mostrando su cara negativa, la corteza, las hojas y las raíces (y, según algunos autores, también los tallos de las flores y frutos) contienen cianuro, y pueden producir desde una indigestión hasta envenenamiento severo.
Aquí encontrarán información acerca de cómo usar el Saúco.
Casi como queriendo mantener su misterio, el Saúco se ha negado, quizás timido, quizás sabio, a darnos evidencia científica irrefutable de sus propiedades curativas. Lo que sí se sabe es que contiene un grupo de substancias llamadas flavonoides, que poseen abundantes propiedades bioquímicas y farmacológicas. Aquí encontrarán información acerca de ensayos biomédicos y su uso en productos farmacéuticos.
Y yo que no pasaba de deleitarme con sus regalos visuales y aromáticos, y con seguir el ritual de preparar el "sirup" de las flores o la mermelada de las bayas... ¡Ahora hasta estoy pensando en usarlo para teñirme las canas!.
Technorati: sambucus, etnobotánica, mitología




Ommm! dijo
Me extraña q sea un árbol el Sauco. Yo lo tengo en libros de nomenclatura como a.c.(arbusto de hoja caediza). Espero q vuelvas con alguna ficha más de plantas! Salu2 desde barcelona.
Ah! por aki hay q ir con mucho cuidado a la hora de seleccionar la información, hay muchas cosas distorsionadas, edulcoradas o como se le kiera decir.
8 Mayo 2006 | 10:39 AM