Aventuras Botánicas II:Diente de León, Achicoria amarga, Radicheta, Meacamas, etcétera: Taraxacum sp.
El sol se ha derramado:
fuego fresco cubre
la pradera.
Aunque el sol, ése que brilla en el cielo, parece habernos abandonado en las últimas semanas, aún quiero rendir este pequeño homenaje a esa pequeña planta que de pronto se desparrama por los prados, a las orillas de las carreteras, en las plazas, entre los adoquines... Tiene sopotocientos nombres. Uno de ellos, el más común para mí, es diente de león. Este nombre se debe forma de las hojas, cuyos bordes dentados le trajeron esa imágen (cuentan por ahí) a un médico romano.
Curiosamente, el nombre en inglés, dandelion, es una derivación fonética del francés dent-de-lion, pero en francés no se utiliza esa imágen, sino su propiedad diurética para nominarlo: pissenlit. Al parecer dicha propiedad también es muy conocida y dió origen a muchos cambios de sábana, pues muchos idiomas la llaman así: meacamas, mexacamas, pissabeds, piscialletto, etc. Su nombre científico, Taraxacum, se deriva del griego taraxos, trastornos, y akos, remedio. Algo así como "remedio para los trastornos", que refleja sus múltiples propiedades curativas.
El diente de león es una planta de la familia de las Asteraceas, por lo tanto prima de la Margarita (¡como yo!). Es una hierba bi-anual o perenne: sus hojas "renacen" de la raíz cada primavera, crecen hasta unos 25 cm formando una roseta, es decir todas las hojas parten de un mismo punto. El borde de las hojas es lo que se llama "dentado", de ahí, pues, se cree, el nombre. La flor, una explosión de pétalos de un amarillo intenso, se abre sobre un pedicelo o tallo hueco que sobresale hasta 40 cm de la roseta de hojas. La flor es compuesta, es decir, no es una sino muchas florecillas apretujadas en una cabezuela. Las florecillas se componen de un pequeñísimo tubo y un pétalo en forma de lengüeta o lígula que termina en cinco dientecillos (otra posible fuente del nombre). Las lígulas le sirven de cama a los estambres y al ovario, lo cual también significa que es una flor hermafrodita.
La flor es polinizada por una gran variedad de insectos, principalmente por abejas, y madura formando esa maravilla que es una mezcla entre nube y fuego artificial. ¿Quién no ha soplado los pequeños "paragüitas" al viento? Cada uno de estos "paragüitas" transporta una semilla, gracias a la corona de pelillos que ofrece gran resistencia al viento. La dispersión de las semillas es muy eficiente, produciendo los prados amarillos tan típicos, o los dolores de cabeza de aquellos jardineros que prefieren un césped monocromático e insípido. La raíz contribuye al dolor de cabeza, ya que es larga y fuerte, y se desprende fácilmente del resto de la planta, quedando enterrada y lista para "renacer" al año siguiente.
Unas curiosidades biológicas.
El diente de león es una planta que está adaptada para la conquista. Por una parte sus semillas se dispersan muy fácilmente, aterrizando en distintos ambientes. Las hojas nacen hacia arriba, en posición casi vertical, pero a medida que crecen van "acostandose" sobre la vegetación que las rodea. De esta forma no sólo obtienen más luz (ya que nadie les hace sombra), sino que le hacen sombra a los vecinos, a los cuales derrotan con frecuencia en la lucha feroz por espacio y luz.
Las flores son muy sensibles a los cambios de humedad y luz. En los días soleados (que ahora escasean) la flor se abre estrechando sus lengüetas al máximo, como queriendo empequeñecer al astro celeste. Al atardecer se cierra la flor, como acurrucándose en sí misma, para "despertar" cuando el día clarea. Una lluvia repentina puede hacer que las flores se cierren rápidamente, protegiendo su valioso arsenal de polen y néctar.
Las plantas de diente de león varían en el número de copias de los cromosomas (nivel de ploidía, en jargón biológico), y éste determina la forma como se reproducen. En general (la historia es bien complicada, alcanzaría para un blog entero), los dientes de leon triploides (con tres copias de los cromosomas) pueden reproducirse asexualmente, desarrollando semillas que no ncesitan ser fertilizadas. Estas flores no son exactamente asexuales, como muchos creen, sino que producen polen que puede fertilizar a las plantas diploides (las que tienen el número normal de cromosomas).
Usos
Haciéndole honor a su nombre "oficial", el diente de león remedia muchos desórdenes. Su principal acción es depurativa, con conocidas propiedades diuréticas. A diferencia de la mayoría de los diuréticos, no reduce el potasio, ya que es una fuente de este mineral. Tambien depura la piel, usándose contra acné, eczemas, etc. Es un excelence descongestionante, usado contra el estreñimiento temporal o crónico. También promueve la digestión y el apetito, y lo recomiendan en casos de bulimia y dispepsia. Los componentes activos predominantes son taraxacina, taraxacenina, e inulina. La leche es rica en látex, una de las substancias por las que el diente de león se cultivaba en la antigüedad. Más información aquí.
Las hojas tiernas, especialmente al inicio de la primavera, son muy buenas en ensaladas, ayudándonos a purificar la sangre, el hígado y los riñones de toxinas y otras cosas almacenadas (que usualmente se acumulan en los meses invernales). La raíz es aun más potente, y se usa fresca (en jugos, sopas, etc.) o seca. El contenido en substancias activas varía con la estación del año, aumentando en amargor hacia el otoño. En esta época se cosecha y se tuesta para producir un sucedáneo del café, que nunca he probabo pero espero hacer este año. Las flores se pueden comer mientras se buscan dragones entre las nubes, son muy dulces y ricas en carotenoides y vitaminas A y C. Lo mejor es recojerlas al mediodía. Eso sí, ¡cuidado con las abejas!. También se pueden mezclar con almendras y yogurt. Contra las penas de su ausencia en invierno, la planta entera se puede preparar en aguardiente, y se toma un poquitín cada día. Más sofisticado en el vino de diente de león, que también intentaré hacer si la primavera vuelve.
Technorati: taraxacum, etnobotánica


Persephone dijo
Te he contestado tu comentario en mi blog con algo de retraso... con la mudanza, ya no tengo Internet en casa.
¡Así que el diente de león es la achicoria! No sé en Austria, pero en Francia ese sucedáneo de café se vendía en todos los supermercados. La duda que tengo es: pero entonces, ¿con cuántas plantas se puede hacer sucedáneo de café? Porque en España recuerdo que teníamos el Eko (no se si seguirá existiendo, ahora tomo café del de verdad) que si mal no recuerdo era de malta, y mi padre me cuenta que de pequeño había tomado "agua de cebada", que también era como el café... ¿la malta y la cebada son una misma cosa o va a resultar que casi cualquier planta tostada y convertida en polvo soluble sabe a café? Intrigada estoy, rediez...
6 Junio 2006 | 06:25 PM