a la Tortuguita Terca y Vencedora
El viaje parece interminable.
Hay luz, allá arriba. O en algún sitio, ya la orientación se diluye
entre burbujas
como lunas.
Aire
y luz.
¿Calor, quizás?
La soledad abismal de este azul profundo, soledad que se desmiente en la multiplicidad de sonidos y precipitaciones.
El miedo es quizás distinto a aquél del primer viaje, ya no son garras y dientes lo que persiguen. Ahora es difícil ponerle un rostro al depredador. ¿Es, quizás, la soledad, esa compañera fiel?
El primer viaje.
Con el terror como guía. Y el mar, esa fuerza indestructible. Atractor extraño e invencible.
El aire, finalmente.
Torbellino de fuego en los pulmones. Y, sí, calor. Luz, sol encegedor y reconfortante.
Invencible.
La verdad es que esos primeros cien metros fueron
mucho más interminables.
Invencible,
de puro terco.


Muy bonito, te traslada completamente :-D
¡Hola Artista! ¡Qué hermosa manera de enseñarme otro camino! Te agradezco tu guía y la pureza de intención. No imaginas lo reconfortante que es el día de hoy, para mí, poderte leer. Muchísimas gracias. Te mando un Gran ABRAZO.
¡Hola tortuguita! Te mando un fuerte abrazo
Sigue escribiendo, por favor, aquí en tu blog
Gracias por tu presencia