Esta mañana me tomé una taza de chocolate, así como supongo que la preparaban los aztecas y mayas: agua caliente con puro cacao, sin azúcar, un "negrito", pues, como dirían en Venezuela. Un "solo" en España. Deliciosa. Eso sí, usé Cailler, que bien vale la pena darse el lujo, y mañana le pondré un poquitín de canela.

Y busando una fotico para ilustrar mi brevage matutino, encontré esta página que me pareció muy apetecible. Lástima que la tienda esté tan lejos. La fotico es tomada de allí.