muertos repicantes: imitadores o carnadas?
... cavilaciones resfriadas sobre las consecuencias del iPhone
Se preguntarán (espero yo) qué carrizo tienen en común carnadas artificiales y el iPhone. Bueno, es una historia un poco complicada. Entre los borradores por desempolvar encontré esta mañana uno sobre una exhibición online del Museo de Ciencias de Londres, llamada Dead Ringers.
Antes de entrar en el contenido de la exhibición, hago un pequeño desvío que espero aclare el vínculo entre pescar y el nuevo juguetito de la Apple, y que lo de los imitadores no viene por la posible competencia de otras marcas. "Dead ringers" significa "imitadores", o "vivos retratos". Es también una comedia de la cadena de radio BBC4. Y, para mi sorpresa (como siempre, GoogleImage sorprendiéndome), también es el nombre de un tipo de carnada para peces, unos gusanos de goma cuya variedad de colores muestro arriba. Como también significa algo así como "los muertos que repican", escogieron ese nombre para la exhibición, que a continuación esbozo (pero "visítenla", vale la pena).
No sé si se han puesto a pensar en qué pasa con el viejo celular cada vez que nos "modernizamos" y compramos el último modelo. Bueno, en la mayor parte de los países van a parar a las pilas de basura, terminando como relleno topográfico en el mejor de los casos. Y, aun así, la cosa es bastante mala, ya que los pequeños implementos tan necesarios hoy en día para nuestro funcionamiento vital están llenos de venenos (y de tesoros, tal como podemos leer aquí). Las cubiertas de plástico, que son las más comunes, tienen que ser tratadas con aditivos anti-inflamables (que a nadie le gustaría quemarse la oreja de forma literal) que son por lo general muy tóxicos, y por otro impiden el reciclado de los materiales. Que, de todas formas es un chiste: la manía de diminución, intrincación y sofisticación de los celulares los hace muy dificiles de separar y recivlar.
Por suerte, algunos se estrujan el cerebro para inventar soluciones. Escojo un par de ejemplos, tomados de la exhibición.
Un equipo de la Universidad de Warwick (Inglaterra), desarrolló unas cubiertas para celulares, que no sólo son biodegradables, sino que contienen una semilla de girasol. Así que cuando queremos comprarnos el iPhone, pues le sacamos la cubierta al teléfono, la enterramos en una maceta y voilá! En unas dos semanas tendremos nuestro retoño de girasol y en un mes no quedará nada de la cubierta. Me pregunto si la flor recordará algunas de las conversaciones...
Si les parece que su celular está para comérselo, pues esperen a que salgan al aire estas tecnologías. Mientras unos desarrollan placas para circuitos a base de soya y pollo (el último en forma de plumas... pero no suena tan apetitoso), otros se van más hacia la cocina italiana, usando el principio de la lasaña.
Aun falta mucho para que podamos comernos el teléfono y así "biodegradarlo". Así que por ahora, si queremos contribuir con el ambiente, mejor es pensarlo dos veces antes de gastar en un nuevo celular. O no tener ninguno, como yo!
Claro, cada vez que leo algo del iPhone me pongo a dudar. Y a ése le falta mucho para ser biodegradable!
Technorati: dead ringers, reciclado, celular, contaminación




yenny fabiola celis gil dijo
hola chicas
8 Octubre 2008 | 06:01 PM