Nieve!

El mundo es, al fin,
una gigante
pastelería.
Azúcar cubre la calle,
los árboles florean merengues,
tartas de crema
se detienen en los cruces.
Las aun invisibles colinas
se han convertido en pandoros.
Lo dulce de la nieve pronto dá paso a la amargura de las colas, el barro pegajoso, como un reguero de azúcar en la cocina. Qué se hace! Te hemos esperado con ansia, pero pronto querán que te vayas. Quédate aquí, acurrucada en el alféizar de mi ventana.
foto de la vista desde la ventana de mi oficina (con el photobooth). Nótese la diferencia con la imagen de hace dos días.



Esteban R dijo
sorpresas te da la vida,hay DIOS
EJEM
esperaba la nieve por madrid y no llego pero llego tu poesia
no voy a leer mas para no empalagarme
saludos
Esteban
20 Febrero 2007 | 12:53