Aguamalas en malas aguas III: Entre terror y esperanza?
Es uno de los bocados más exquisitos que he probado: sashimi de atún. Su exquisitez ha puesto en peligro la existencia de millardos de seres. Por ejemplo, el atún rojo, también conocido como aleta azul o cimarrón, está en peligro de extinción comercial, desde hace tiempo. Pero mientras siga siendo un artículo de lujo (129 € el kilo al comienzo de esta temporada), seguirá la sobrepesca, especialmente las pescas ilegales.
Trayendo un poco de esperanza, se realizó la primera reunión en Japón de las cinco Organizaciones Regionales de Pesca o RFMO, principal mecanismo desarrollado por los gobiernos para regular la pesca en aguas internacionales, donde se encuentra la mayor parte de los recursos atuneros.
Las opiniones sobre el resultado del encuentro están divididas. Leo, por ejemplo, en El País del 26 de Enero, un artículo muy positivo donde se concluye que
La cumbre del atún en Japón ha terminado con la adopción del primer plan de acción internacional para atajar la sobreexplotación de ese recurso, una de las especies más demandadas y que se ve gravemente amenazada por la pesca excesiva. El plan de acción se dedicará a mejorar la coordinación y el intercambio de datos entre los cinco organismos regionales encargados de la conservación del atún (RFMO), cuyas jurisdicciones abarcan casi todos los mares del mundo.
La opinión de las ONG y grupos conservacionistas involucrados en el encuentro es, para mí, más objetiva: que los "planes de acción" necesarios para mejorar la situación atunera no deben centrarse en asuntos más diplomáticos que ambientales. Por ejemplo, en este artículo, la WWF plantea que
la resultante pasividad no detendrá el agotamiento de las poblaciónes atuneras
ya que no se acordó ningún plan de acción efectivo, más allá de reunir más datos y reunirse más a menudo.
El encuentro también hizo patente la falta de unidad entre los países respecto a este "bien de todos" que es la pesca. Entre otras, es preocupante la actitud de países en vías de desarrollo o con alta dependencia de los recursos pesqueros, que se niegan a reducir las cuotas de pesca, alegando que eso dañaría sus economías. Lo que no ven es que si no reducen las cuotas, sus economías van a sufrir mucho más.
En fin. No coman atún rojo, cimarrón, de aleta azul. Sigue habiendo el aleta amarilla, y puede que pronto tengamos la primera atunera certificada por el MSC! Que vengan muchas más...!


operadoor dijo
Me abrió el apetito
31 Enero 2007 | 04:05 AM