Qué vivan las carteras de mano!
Yo no soy muy adepta a las modas, probablemente porque es mucho trabajo, cuesta dinero, y tampoco me quedan bien. (Qué forma tan por las ramas de comenzar esta entrada...) Eso hace que a veces sea muy divertido para mí ir de compras.
Desde hace años tengo la costumbre de "probar" las carteras de mano (esas pequeñitas, con una asa que las hace muy incómodas de llevar, como la de la foto -aunque esa es una obra de arte de David Shrigley). No me las pongo en el brazo, no. A mi manera de ver, sólo sirven como arma, así que doy unos carterazos en el aire, para probar el peso, el balance, etc. Generalmente mis movimientos dejan a los empleados y otros espectadores estupefactos. Lo cual, debo admitir, refuerza mi conducta. Bueno, no soy la única que piensa como yo. Por ejemplo, no se puede olvidar el famoso "handbag" de Margaret Thatcher. Tanto lo usó como "arma" (desde transporte de documentos que sacaba en medio de una discusión, hasta literalmente blandirlo en la cara de sus oponentes) que generó el verbo "handbagging" (apalear con una cartera, también asaltar verbalmente, coaccionar con argumentos estridentes). En fin, tanta perorata para introducir ésto que me llegó por correo-e. No estoy segura de que sea completamente espontáneo, pero sea como sea, me hizo reir (y ojalá que sí sea real). La abuelita sabe como usar su cartera!



operadoor dijo
Pocas veces he tenido la oportunidad de ver a una mujer en acción, al defenderse de un hombre. Esas pocas veces, hacen que valga la pena el ejercicio de la contemplación.
Una tía abuela, en su adolescencia, solía llevar agujas de tejer cuando tenía que usar el autobús, para los manos largas, y cuenta que en varias ocasiones les dio uso.
Un beso, con protecciones, por si acaso
6 Mayo 2007 | 05:05 PM