Si uno vive en Borneo o Sumatra, come principalmente frutas, a veces también retoños, granos, corteza, insectos y huevos de pájaro. Si uno posee una hermosa pelambre rojiza, inteligencia extraordinaria, gusta de dormir encaramado en árboles, que por desgracia están situados en Sumatra o Borneo, donde las plantaciones de Elaeis se comen a la selva día a día, para que los humanos podamos consumir aceite de palma. Si uno posee todas esas facultades, pues es muy sencillo pasar de naranja a rojo. Es decir, entrar en la categoría "crítica" de estar en peligro de extinción.

AFP, a través de Spiegel Online.
Sí, los orangutanes, Pongo pygmaeus (en peligro) y Pongo abelii (en peligro crítico) son dos de las tantas víctimas de nuestro incesante y obsceno derroche. Ya no sólo debido a la caza furtiva sino a la severa deforestación causada por plantaciones de palma para cosechar aceite (comestible y como biocombustible ) y a tala ilegal.
Me pregunto, mientras contemplo el hecho de que no creo que esté por estos mundos en el momento de nuestra extinción, ¿qué sentirán los organismos que día a día ven la disminución en sus números? ¿Sabrán que somos en gran parte culpables? ¿Habrían cometido los mismo crímenes de haber estado en nuestros zapatos?
¿Nos odian?
El último asesoramiento de la situación se reveló el 12 de Septiembre pasado, en Gland, Suiza.
Los detalles se pueden leer en las respectivas páginas de la Unión Mundial para la Naturaleza (IUCN ).
Pongo pygmaeus
Pongo abelii
El comunicado, donde se resume el incremento en el número de especies amenazadas, se puede leer aquí.


A veces temo enterarme demasiado, de lo que hacemos y deshacemos, y de igual manera sería falso elevar una protesta, cuando soy bastante inconsciente de mis consumos. Lo conozco el aceite de palma, lo cual, en este caso me permite ir con la cabeza en alto, sólo que si pones más ejemplos podría tropezar.
Un beso, en peligro de extinción
Quise decir, que No conzco el aceite de palma, sólo que una tecla me hizo ver como canalla
jijiji, tu L por N es casi una creación atolondrada!
Sí, asusta saber. Pero yo prefiero el conocimiento asustado, ya que me dá la oportunidad de concientizarme en mis consumos. Siempre hacemos algo que no es bueno, eso es muy difícil de evitar en estos tiempos, especialmente cuando hay tanta información contradictoria (los biocombustibles son vendidos como la panacea ecológica, y en muchos casos, como el arriba mencionado, hasta emperoran la situación). A mi manera de ver, lo importante es reducir la cantidad de cosas malas que hacemos. Cada pequeña contribución cuenta!
abrazos orangutánicos
Tremendo ciertamente. Para intentar arreglar (buscando nuevos combustibles menos contaminantes) destruimos ecosistemas vitales... que desastrosa gestion de recursos lleva a cabo el ser humano. A nosotros nos queda concienciarnos e intentar concienciar... Por cierto, yo pertenezco a esta organizacion (http://www.proyectogransimio.org), por lo de la conciencia... Besos!
sí, lo que queda es concienciarnos e intentar concienciar. a veces es desesperante el encontrarse con la certeza de que no sabemos nada, de que tenemos en las manos un tesoro invalorable, como una esfera preciosísima pero de una fragilidad que vá más allá de nuestra esperiencia. y una y otra vez encontrarse con que a la mayoría no parece importarle que desperdiciemos la oportunidad de hacer las cosas bien!
gracias por el enlace!
besos