... al menos en Basel.

Después de haber estado en Innsbruck, en un limbo viral, en Caracas, estoy de vuelta en casita! Me parece que hace meses que me he ido, y al mismo tiempo es como si sólo hubiera cerrado los ojos por un momento.

Y conmigo me traje una mínima selección de discos (sí, de los de vinil), que despertó las sospechas o curiosidades de la policía aeropuertaria ("¿y qué va a hacer con eso?") y en estos momentos me transporta a un universo que no recordaba existía.

Gracias por las visitas fieles... Voy a ver cómo andan todos!