Un beso para Rawaki

Desgraciadamente una de mis buenas noticias de los últimos meses, tiene una secuela muy apropiada para mi blog... Un beso de aguamala para Rawaki. Rawaki es lo que llamé paraíso encontrado: la reserva marina más grande del mundo.
Bueno, resulta que gracias al calentamiento global cambio climático (y éste probablemente gracias a nuestros excesos consumistas) Kiribati, el país al que pertenece Rawaki, va a desparecer. Y no por ser invadido por otro país, ni como cualquier otro país que en algún momento también desaparecerá pero en ciento o miles de años, no. Se estima que para fines de este siglo no quedará parte habitable de este archipiélago, según un artículo publicado en la revista Nature el 6 de Junio.
Organizaciones internacionales han comenzado la extraña tarea de buscar una nueva residencia para los más de 100 mil "refugiados climáticos" que se irán generando en las próximas décadas, como primera opción se han volcado a Nueva Zelandia. Más allá de las tragedias personales (vivir en Nueva Zelandia no parece ser tan malo, a menudo he escuchado que la gente ahí vive muy feliz), me preocupa el destino de Rawaki. Sabemos con más y más certeza que tales reservas marinas son fundamentales para el funcionamiento global de los mares, pero aun have falta mucha inversión y monitoreo para evitar que las destruyamos. ¿Quién va a encargarse de cuidar Rawaki? ¿Dónde lleno las planillas para apuntarme?
Por cierto, la bandera de Kiribati parece tener poderes pitonísicos.

